• Glaciar Briksdal
    Noruega

    7 de Agosto de 2006

    Noruega

Glaciar Briksdal

Nos levantamos temprano, a las 6:15 y desayunamos en el hotel. El día está nublado y lluvioso. El plan para esta mañana es visitar el glaciar Briksdal, una lengua del Jostedal. Hasta llegar al hielo debemos hacer una pequeña caminata de unos 2,5 kilómetros.

Cuando comenzamos a andar hace frío, pero por suerte ya no llueve. El camino sigue el curso de un pequeño río, y siempre tiende hacia arriba. Al poco de comenzar un puente cruza el río cerca de una bonita cascada. Lo hace tan cerca que el agua pulverizada de la cascada llega hasta el puente y necesitamos hacer uso de nuestros chubasqueros para cruzar.

En seguida tenemos vistas del hielo, con un azul intenso que impresiona. Caminamos por un pequeño valle y en las altas montañas de la derecha podemos ver más cascadas. Al poco tiempo llegamos al glaciar. Hay una señal que indica el punto desde el que no se debe continuar, pero como todo el mundo pasa.. Pasamos hasta llegar al mismo hielo. De cerca sigue manteniendo el mismo tono azul intenso. Hacemos fotos, tocamos el hielo, descansamos un rato y volvemos al autobús.

Datos de la ruta

5,000
Kms. (ida y vuelta)
Ruta no circular
Camino de tierra
290 metros
de desnivel
1h 30min
Tiempo

Continuamos nuestro viaje y hacemos una parada para comer cerca de Sogndal. Las comidas suelen ser todas parecidas: De primero una crema de verduras, de segundo algún tipo de carne, que no siempre sabemos identificar, y de postre la indispensable mus de chocolate.

Nos toca cruzar el fiordo de Sogna. sin dejar de ser bonito, no impresiona tanto como el de ayer. El día se ha despejado, pero hace viento, podemos disfrutar de las vistas, pero estar en la cubierta del ferry no es muy apacible. Son dos horas de trayecto y nos da tiempo a recorrer bien todo el barco. Llegamos a Gundert y después en bus a Oppeheim donde está el hotel.

Vuelo en helicóptero

Antes de cenar toca la experiencia del día: sobrevolar en helicóptero el fiordo. Esperamos al helicóptero en un prado cercano al hotel. En cada vuelo entran 5 personas, así es que esperamos nuestro turno. Tengo la suerte de poder ir de copiloto, con una visión mucho mejor. Volar en helicóptero es ya en sí una gran experiencia, y este lugar es ideal para hacerlo. Las montañas, los lagos y el fiordo visto desde el aire son espectaculares.

Tras la excitante experiencia vamos a cenar al hotel, damos un paseo y a dormir.

Galería de fotos

Los fiordos, Noruega

Este relato forma parte de nuestro viaje a Noruega. Un circuito en autobús por los fiordos que combina con varias actividades al aire libre.

Este es el itinerario de nuestro viaje: