• Ruta en equies
    Beitostolen, Noruega

    31 de Diciembre a 2 de Enero de 2010

    Beitostolen / Noruega

Día 5 (31 diciembre 2009) Nochevieja

Temperaturas

Max: -15.3ºC Min: -23.5ºC

Despertamos temprano. Hoy comenzaremos la travesía de esquíes, esta sí que la haremos completa, por lo que tenemos que preparar la mochila con todo lo que vamos a necesitar en los próximos tres días. Además de la mochila llevaremos cuatro pulcas que nos iremos turnando, así que es importante no llevar demasiado peso.

Vamos en furgoneta hasta Beitostolen, paramos en un parking donde comienzan unas pistas de ski de fondo. Llega el momento de la verdad. Nuestra experiencia con los skies es nula, así es que el momento de ponerse los esquíes es un poco tenso. Los primeros pasos son complicados, pero el inicio del camino es por la pista que tiene marcada la huella, por lo que no hay demasiados problemas.

Después del inicio sencillo llegan las primeras dificultades y desniveles. No son demasiado grandes pero sí lo suficiente para ver las primeras caídas en las bajadas. Los esquíes de travesía no deslizan mucho y cuando la pendiente no es suficiente se frenan, lo que asegura la caída de los que no tenemos experiencia. Momento bastante divertido.

Tras aproximadamente 3 kilómetros abandonamos la pista y seguimos nuestra ruta por zona virgen. En este terreno es mucho más duro avanzar, aunque seguimos la huella que el guía había creado el día anterior, hay mucha más nieve y hay muchas más irregularidades que en la pista. El terreno además tiende hacia arriba. Cuando llegamos a la zona más alta paramos a comer.

La comida es ligera y rápida: frutos secos, chocolate, algo de líquido caliente y poco más. Parados en medio de la nieve hace mucho frío, así es que estamos el tiempo justo para reponer fuerzas y continuamos.

Descendemos hasta el lago Vinstre que tenemos que atravesar. Nuestra cabaña está al norte del lago. Atravesar el lago en un principio parece sencillo al no haber desniveles, pero en la zona más central hay poca nieve y el hielo está muy irregular, siendo un tramo bastante complicado.

Finalmente alcanzamos la zona norte del lago. Llegamos a una zona de cabañas. La imagen es espectacular, la nieve llega hasta las ventanas, los tejados tienen muchísima nieve acumulada. Llevamos bastantes horas de travesía, esta anocheciendo, y cada vez hace mas frío El último kilómetro se hace interminable. Habremos hecho unos 11 kilómetros, se me olvido encender el GPS.

Por fin llegamos. Tenemos que sacar la pala y quitar la nieve que nos impide abrir la puerta. La misma operación tenemos que hacer con la puerta de la letrina, que estará a unos 50 metros. Entramos, la cabaña es enorme, encendemos la estufa de leña, y por fin comenzamos a entrar en calor.

El lugar es precioso, es de noche y el cielo está despejado, por lo que la luna llena ilumina el inmenso manto de nieve que se extiende a nuestro alrededor. Las cabañas parecen que intentan asomar por encima de la nieve, sin apenas conseguirlo. Y solo el lago helado rompe el blanco paisaje con su tono algo azulado.

Después de descansar un rato, comenzamos a preparar la cena. Hoy es Nochevieja. Tenemos salmón noruego y pollo con arroz indio, de postre mazapán y helado de vainilla, para beber sidra y champan para brindar a las 12. Una cena muy buena para estar donde nos encontramos.

Después de celebrar el paso al nuevo año nos vamos a dormir, hoy tenemos camas. Hemos tomado la temperatura en cada una de las habitaciones: en el salón donde hemos cenado tenemos 8ºC; en la siguiente habitación, donde voy a dormir, 1ºC; en las habitaciones más retiradas -13ºC.

Datos de la ruta

11 Kms
Primer día
14 Kms
Segundo día (6,5 horas)
13 Kms
Tercer día (5,5 horas)

Día 6 (1 enero 2010) Largo día de ruta

Temperaturas

Max: -10.8ºC Min: -17.7ºC

Despertamos, desayunamos y nos preparamos para continuar nuestra ruta. Hoy sabemos que va a ser una jornada difícil. Anoche los guías nos propusieron cambiar la ruta y hacer un recorrido por la zona volviendo a la misma cabaña. Hay muchísima nieve y la distancia a recorrer es larga. Pero decidimos que queríamos intentar la ruta prevista.

Comenzamos nuestro camino por la orilla del lago, el día es frío pero despejado. Está amaneciendo y podemos observar el efecto parhelio. El sol en el horizonte se refleja a izquierda y derecha, dando la impresión de que haya tres soles.

Dejamos atrás las cabañas y continuamos bordeando el lago por un terreno de pequeñas subidas y bajadas. Como nos habían dicho hay mucha nieve y tenemos que ir abriendo huella. Atravesamos el lago, la marcha aquí se hace mucho más cómoda.

Con el paso de las horas el frío se va haciendo notar. Tengo los bordes del pasamontañas y del gorro congelados. Igual que las pestañas. Incluso cuando paramos para descansar o para comer algo, es necesario mover los pies y las manos por el frío intenso. A veces los dedos se entumecen, hay que estar pendiente de mantenerlos calientes.

Tras cruzar el lago subimos a una zona donde hay cabañas y casitas. Está anocheciendo, y estamos cansados. Pienso que estamos llegando a nuestra cabaña, pero no es así. El guía nos dice que aun nos faltarán como 2 horas. ¡Qué bajón! Las dos horas se hacen eternas y durísimas. Hace muchísimo frío cada vez llevo más hielo en la cara, y estoy muy cansado. Pero no queda otra, hay que seguir. La otra opción, si no llegamos a la cabaña, es montar las tiendas de campaña, cosa que no nos apetece nada.

El guía cada poco tiempo va comprobando la ruta con el GPS. Sabemos que la cabaña no se ve hasta que no estemos muy cerca, y no estamos como para andar un camino extra. Por fin llegamos, sin duda ha sido lo más duro del viaje. Hemos recorrido 14 kilómetros en unas 6 horas y media.

Quitamos la nieve de la puerta de la cabaña y de la letrina, hacemos un pequeño camino hasta ella. El tema de la letrina es bastante incomodo. Una vez calentito en la cabaña, no apetece nada tener que salir. Ponerse las ropas de abrigo, botas, guantes, gorro... hasta los esquíes, ya que si caminas sin ellos te hundes hasta las rodillas. Quitártelos para entrar a la letrina, colocarlos de nuevo para volver a la cabaña. Una odisea que trato de repetir las menos veces posibles.

La cabaña de hoy es muy pequeña, por lo que se calienta pronto. Antes de poder cocinar la cena necesitamos derretir nieve en una cocina de gas, una vez que tenemos agua, preparamos unos espaguetis que nos saben riquísimos.

Después de la cena y un rato de charla nos vamos a dormir. Ha sido un día durísimo.

Día 7 (2 enero 2010) Fin de la ruta

Temperaturas

Max: -13.2ºC Min: -23.2ºC

Nos despertamos para afrontar el último tramo de ruta. La noche no ha sido cómoda por lo pequeña que era la cabaña, pero con el cansancio que llevaba encima no he tenido problemas para dormir. Desayunamos y nos preparamos para salir.

La ruta de hoy es más corta, pero tiene más desnivel. Saldremos de la zona del lago subiendo un pequeño monte hasta alcanzar las pistas de esquí que nos llevarán hasta la carretera.

La subida se hace sentir. Además, como el sol está muy bajo, en algunas zonas vamos por la sombra y el frío se hace más intenso. Vamos cansados de estos días y las pulcas comienzan a pesar, sobre todo en las subidas.

Alcanzamos la zona alta donde hace viento. Este hace que la nieve se levante formando una especie de humo que flota sobre el suelo. Es bonito verlo, pero el cuerpo se te queda helado por el lado por el que viene el viento. En este punto deberíamos continuar por la pista, pero ha nevado tanto los días anteriores, que la pista está cubierta. Comenzamos la bajada hacia la carretera. Ahora es más cómodo, además estamos finalizando y eso se nota en los ánimos. No faltan algunas caídas y risas en las bajadas. Por fin llegamos a la pista, y al final de esta la carretera donde nos esperan. Hoy hemos recorrido 13 kilómetros en 5 horas y media.

Cargamos todo en la furgoneta. Miro el termómetro y veo que hemos tenido mínimas de -24ºC. Ha hecho mucho frío Vamos hasta la oficina, por fin entramos en calor, comemos algo y lo preparamos todo porque esta misma tarde salimos hacia Oslo.

Es un viaje de 4 horas por una carretera entre el bosque nevado. El paisaje es muy bonito. A mitad de camino paramos a cenar. Después de tantos días, las hamburguesas que nos comemos nos saben a gloria. Por cierto, hay que tener cuidado con los horarios noruegos, ya que cierran bastante temprano. Hemos llegado a las 7 y ya estaban cerrando.

Seguimos nuestro camino y llegamos a Oslo. Paramos, cogemos las mochilas de la furgoneta y vamos al albergue. Esta situado en el centro de la cuidad. Tenemos que andar con cuidado porque toda la calle tiene una capa de hielo. El albergue Anker Hostel es un edificio grande y está mucho mejor de lo que yo pensaba. Las habitaciones son de 8, muy espaciosas, con ducha y cocina en la habitación.

Nos preparamos y salimos a tomar una copa. Es sábado y todos los bares están bastante llenos. Aproximadamente a la 1 de la noche nos vamos a dormir.

Galería de fotos

Beitostolen, Noruega

Este relato forma parte de la Ruta de los Hermanos Amundsen. Se trata de una ruta que combina tres días de esquí de travesía con 3 días de expedición en trineo de perros, en los alrededores de Beitostolen (Noruega). Cerca de macizo montañoso de Jotunheimen, zona en la que los hermanos Amundsen comenzaron su preparación para la realización de rutas polares.

Este es el itinerario de nuestro viaje: